La Gramola III

Timmy BoyMíticos, RockLeave a Comment

Planteándome hacer un entrada hablando de cuales eran los mejores finales de disco que existen en la música actual, digo actual porque como empezase con la clásica me sentiría como un niño en Disneyland, me di cuenta de que infrautilizar esta información para poner solo una mísera canción, era una irresponsabilidad y un ataque a la propia música.

En general, un final brutal, es precisamente brutal porque resuelve toda la tensión anterior, sea en música o en cualquier otro arte, un final no tiene sentido sin un comienzo. Así que bueno, voy a centrarme y empezar la entrada correctamente con el todo, con la obra. Con el contenido claro, creo que voy a hacer un análisis inverso, hablando del final y el porqué de este, así, a mi rollo.

Pues bien, cuando pensé en finales brutales, me vinieron dos claros exponentes de lo que esto significa para mí, y así os introduzco dos de mis grupos favoritos, los cuales idealizo y forman parte de mi persona, como son Pink Floyd y The Velvet Underground.

Pink Floyd – The Dark Side Of The Moon

Hablar de Pink Floyd intentando expresar con exactitud todo el respeto que les tengo, acojona, pero ya tener que elegir un disco para referirse a ellos, acojona más. He elegido este disco porque hace poco estuve en una gran situación con esta música acompañándome, pero vamos, quiero dejar muy claro que sus otros discos vendrán, y con la misma importancia.

A lo que vamos, centrémonos en esa canción final, Eclipse. Qué decir con palabras, solo se me ocurren sensaciones: paz, melancolía, fuerza y mensaje a partes iguales. Esa voz enseñándonos lo que fue, lo que es y lo que será, increíble.
Sobre el disco, ideas e ideas surgen de sus canciones, que acaban como deben. Para mí, las más nítidas, Breathe (In The Air), The Great Gig In The Sky y Us and Them. Muy importante, ir a estas sin todo lo anterior no tiene sentido, ninguno, por no decir que yo antes me fijaba en otras. Disfrutadlo.

The Velvet Underground – The Velvet Underground & Nico

Otra liga, otro rollo, pero no por ello menos importante para mí. Música que quiero creer que me define como persona, aunque sea en una pequeña parte y por la que tengo que mostrar únicamente felicidad.

European Son, se que puede ser dura, muy dura, pero si lo vieseis tan claro como yo lo entenderíais. Siempre he disfrutado y mucho con la música, pues bien, esta canción en toda su fuerza y dureza, me transmite el éxtasis final, el gozo pleno por la música, el dejarse llevar a otro nivel de comprensión y de raciocinio.

En el otro disco, os intentaba marcar un absurdo camino, pues bien, aquí no vais a tener esa suerte, no me atrevo a decidir. Todo, es germen del final.

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